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Unión cayó sin atenuantes frente a Ceres por 94 a 58. Al borde del papelón basquetbolístico, Ceres jugó muy cómodo y le propinó una paliza al equipo tatengue que ya en el primer tiempo se lo notaba en un bajón pronunciado como equipo. Fue preocupante la imagen que dejó Unión. El miércoles se juega el tercer punto de la serie en el Malvicino con la obligación de ganar. Rodriguez no jugó por una contractura. 

 

Cuando no tenés respuestas para analizar lo que se vió, sólo surgen preguntas:

¿Se puede perder?, si, porque en el básquet no hay empates. No existe la lógica desde el resultado salvo que te enfrentes con un equipo NBA.

¿Te puede salir mal el plan?, si, por múltiples factores, donde se incluye la actuación del rival.

¿Te puede afectar lo anímico?, puede ser, porque Union tuvo la última bola en el partido pasado y la perdió. 

Todo entendible y hasta se justifican algunas cuestiones muy puntuales, sin embargo acá se juega por dinero, además del prestigio de cada jugador profesional.

Lo que no se justifica, y expone a jugadores y cuerpo técnico (léase equipo, club, institución), es la notable falta de respuestas de un equipo al cual le meten 57 puntos en 20 minutos, sumado a las caras de pocos amigos que proliferan, y que sólo quedan en eso porque ni siquiera hay un signo de reacción que uno vea, u observe.

Por eso hablamos de reaccionar, de buscar otro tipo de respuestas desde la verguenza deportiva al menos. Unión anoche por momentos fue un papelón. Ceres, si bien tuvo altisimos porcentajes, buscar desde ese lado la excusa de la derrota, sería de una discreta lectura y con falta total de autocrítica.

Lo de ayer no resiste análisis. Unión no jugó, pareciera haber entrado mal entonado y sólo cumplió el segundo punto.

El equipo en 3 minutos ya perdía 10 a 0, después por 15, luego por 20 y hasta por 30. El entrenador buscó respuestas, alternativas, pero sus jugadores ya estaban derrotados. La predisposición fue lo llamativo. 

Y es aquí donde podemos preguntarnos hasta que punto se puede tocar fondo. Entiendo que un entrenador planifica, testea, y el resto acompaña a ese plan. Ayer no es que no salió nada, directamente no hubo partido, no hubo resistencia y le pegaron un nocaut tremendo.

Se sale en grupo, en equipo, pero siendo lo suficientemente autocrítico y tener la entereza de dejar de lado todo tipo de cuestiones, y en este nivel profesional, ante todo, ser profesional y afrontarlo para el bien del equipo, de la institución.

Ayer Unión hizo todo mal y lo espera el miércoles una noche donde puede decir adiós o seguir con vida.

Dicho esto, no es vida o muerte. Es un juego, y una competencia deportiva profesional. Ojalá los protagonistas estén a la altura por el bien de la plaza porque no puede darse el lujo de dejar esa imagen de ayer. No creemos que el equipo vea con gusto el video, sin embargo, puede sonar como algo hasta motivador si se quiere, de todo lo que no hay que hacer.

De números, imposible hablar o describir. Jugó, se lució y se comprometió solamente Ceres. Unión, lamentablemente fue un montón de nada.

El miércoles hay revancha para el tate, pese a ello, amerita un paréntesis al cómo. Es play off, ya pasó la etapa de construcción como equipo.

 

  

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