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La pluma de OSVALDO RICARDO ORCASITAS, inolvidable. Fuente: Basquetplus

 

La personalidad de León David Najnudel en el básquetbol argentino excede sus campañas de entrenador y se eterniza por su obra de adelantado, innovador y maestro. Fue un apasionado torrente de conocimientos y los divulgó generosamente sin egoísmo entre sus colegas. Infinidad de jugadores recibieron formación con el tutelaje de su sabia docencia, como así también fue guía, modelo e ídolo para la legión de entrenadores jóvenes que fueron surgiendo. Donde estuvo, se convirtió en el eje de inolvidables tertulias de básquetbol puro. Su obra cumbre fue la creación de la Liga Nacional, el hecho más federal de la vida argentina, que le dio atracción y un sustancial salto de calidad a nuestra competencia interna. Suma 29 temporadas desde la primera vez de 1985. En los Salones de la Fama de Springfield y de la FIBA su perfil sería reconocido como “contribuidor”. Por todo eso, la Secretaría de Deporte de la Nación –la más alta autoridad del país en la actividad- le brindó un homenaje calificado como “un verdadero acto de justicia”: el miércoles 2 de agosto de 2006 bautizó con su nombre el Polideportivo del CeNARD de la Capital Federal. En Buenos Aires, nació el 14 de julio de 1941 y murió el 22 de abril de 1998,

TRASCENDENCIA

Las repercusiones periodísticas sobre su personalidad son permanentes, como puede apreciarse en esta síntesis: De la revista “El Gráfico” (Buenos Aires): “Fue el apóstol de una religión llamada básquetbol. Vivió predicando para engrandecerlo. Se adelantó a su medio. Veía siempre más allá con el don de los sabios y no se quedaba en la anécdota de un partido, sino que su preocupación profundizaba en los temas esenciales de la organización y de las estructuras. Pensaba para todos” (abril de 1998).

Del diario “Clarín” (Buenos Aires): “Un visionario que supo soñar el deporte moderno sin renunciar a valores morales. Fue valiente para gritar sus pensamientos y apasionado por su profesión. Dedicó toda una vida al básquetbol” (abril de 2008). De la página web “Mundo Amateur” (Buenos Aires): “Uno de los grandes del deporte nacional” (agosto de 2006). Del diario “La Nueva Provincia” (Bahía Blanca): “Tenaz hasta la terquedad, pero sin dobleces. Didáctico, buen entrenador, anecdótico y seductor para transmitir sus ideas. Para nada superfluo, gran personalidad, amplitud de criterio y enorme corazón, fueron otras de sus virtudes” (abril de 2008). De Manu Ginóbili: “Una de las tantas razones por la que Argentina fue oro olímpico, seguramente, es él” (abril de 2008). De otro párrafo de “El Gráfico”: “Carismático, tenía un magnetismo atrapante y su personalidad, siempre vital, avasallaba con un poder de convencimiento arrollador. Didáctico, hablaba con una claridad conceptual notable. Inteligente, informado y actualizado, desparramaba un conocimiento de su deporte en todos los aspectos como pocos en el mundo (así como se lee). Maestro, era un líder aglutinante que vivía orientando y enseñando sin esconder nada, un lujo para nuestro deporte” (abril de 1998).

COMIENZOS Primer equipo. Campeonato Infantil Evita en 1955: Los Bohemios. Se entrenaba en el patio de la Iglesia de la Resurrección del Señor, de avenida Dorrego 894 y Villarroel, barrio de la Chacarita. Su primera camiseta de básquetbol se la entregó Samuel “Pichi” Mijalovich. Como jugador federado en 1956: Macabi / Cadetes “B” de Villa Crespo. Como entrenador en 1959: divisiones inferiores de Scholem Aleijem / Primera División de Victoria (siendo jugador).

TRAYECTORIA COMO JUGADOR

En la Asociación Porteña de Básquetbol: Villa Crespo (1956), Victoria (1959) y Barracas Juniors (1960).

CICLOS DE ENTRENADOR EN LA CAPITAL FEDERAL S

us dos períodos bien marcados en el básquetbol metropolitano como entrenador los cumplió en Atlanta (1963/71) y Ferrocarril Oeste (1976/1982). El club de Villa Crespo, caratulado de chico, con Najnudel de director técnico y el santiagueño Benjamín Arce como líder en la cancha, se transformó en un equipo competitivo que dio batalla a todos los grandes. En 1963 logró el ascenso a Primera División dentro de la Asociación Buenos Aires cuando Najnudel tenía 22 años de edad. El único título en Primera División lo consiguió en 1971 al ganar la televisada Copa “Santiago N. Barclay”. El sábado 28 de agosto le ganó 86-82 en la final a River Plate en el Luna Park. En Caballito, en su paso por Ferrocarril Oeste, hizo del “Héctor Etchart” un verdadero templo de básquetbol. Su oficina de la entrada al estadio tenía la permanente presencia de gente del ambiente ávida por ver videos del juego. Nunca el básquetbol de la institución ganó tanto como en ese período, por eso se hace el detalle de las conquistas obtenidas dentro de la Federación Regional de Capital Federal: Títulos en la temporada 1980 Torneo Apertura Campeonato Oficial Campeonato Metropolitano Campeonato Argentino de Clubes Ttulos en la temporada 1981 Torneo Apertura Campeonato Sudamericano de Clubes en Asunción (Paraguay) Títulos en la temporada 1982 Torneo Apertura Campeonato Oficial Campeonato Metropolitano Campeonato Sudamericano de Clubes en Buenos Aires (Luna Park)

CAMPEON EN TODAS PARTES

Con frecuencia, Najnudel fue convocado desde diversos lugares para conducir a sus equipos. Así en 1974 con Corrientes ganó el Campeonato Argentino Juvenil realizado en San Salvador de Jujuy (triunfo por 69-68 sobre Capital Federal en el partido decisivo), en 1976 con Sportivo América fue campeón oficial de Rosario y en 1983 con el CAI Zaragoza se adjudicó la Copa del Rey de España, siendo la primera vez que un club de los chicos de la península alcanzaba semejante éxito (en la final, el 1º de diciembre como local, batió 81-78 al Barcelona). El cambio en España, con nuevo modelo de competición apuntalando su crecimiento, se experimentó con esa temporada 1983/84, cuando se realizó la primera edición de la Liga ACB. Najnudel condujo al CAI Zaragoza. Fue semifinalista y terminó en el cuarto lugar. También tuvo otras apariciones esporádicas. En 1967 condujo a Junín, clasificado tercero, en el Campeonato Provincial de Buenos Aires realizado en Pergamino. En 1968 con su amigo Armando Grynberg formaron dupla para dirigir a Lanús. Santiago del Estero lo contrató como director técnico para el Argentino de Catamarca 1970, donde fue cuarto. Con Corrientes en los Campeonatos Argentinos tuvo un ciclo de figuración en los primeros puestos, que ya se habían olvidado en dicha provincia. Como asesor en 1971 cuando fue local (cuarto) y como entrenador en Resistencia 1973 (cuarto) y Comodoro Rivadavia 1975 (quinto). Dirigió tres veces a Selecciones de Capital Federal en tres categorías diferentes. En 1967, en dupla con Armando Grynberg, en el Campeonato Argentino cumplido en Paraná (noveno puesto), en 1978 en el Campeonato Argentino Juvenil de Corrientes y Resistencia (cuarto) y en 1979, en Catamarca, en el primer Campeonato Argentino de Cadetes (subcampeón de Entre Ríos, que ganó 88-72 la final).

LIGA NACIONAL

Entre 1986 y 1998, durante 13 temporadas, dirigió en la competencia creada por el mismo en la Argentina. En total fueron 455 partidos, con 241 triunfos (52,9 %) y 214 derrotas. Este es el detalle de los clubes y sus posiciones finales: 1986 – Sport Club (Cañada de Gómez) – Quinto. 1987 – Sport Club (Cañada de Gómez) – Décimotercero. 1988 – Sport Club (Cañada de Gómez) – Décimo. 1989 – Ferrocarril Oeste (Buenos Aires) – Campeón. 1990 – Ferrocarril Oeste (Buenos Aires) - Undécimo. 1990/91 – Deportivo San Andrés (Villa Ballester) – Quinto. 1991/92 – Gimnasia y Esgrima (Comodoro Rivadavia) – Sexto. 1992/93 – Gimnasia y Esgrima (Comodoro Rivadavia) – Cuarto. 1993/94 – Boca Juniors (Buenos Aires) – Duodécimo. 1994/95 – Boca Juniors (Buenos Aires) – Cuarto. 1995/96 – Racing Club (Avellaneda) – Décimocuarto. 1996/97 – Ferrocarril Oeste (Buenos Aires) – Cuarto. 1997/98 – Ferrocarril Oeste (Buenos Aires) – Décimotercero. En 1989 recibió la distinción de Mejor Entrenador. En 1988 y 1990 fue elegido para dirigir en el Juego de las Estrellas.

SELECCIÓN NACIONAL

La condujo en el Campeonato Sudamericano realizado en Medellín (Colombia) en 1985. Se logró el tercer puesto, lo que clasificó a Argentina para el Campeonato Mundial que se llevó a cabo al año siguiente en España. Fiel a sus principios, esa vez armó la Selección Nacional poniendo énfasis en la altura de los jugadores. Por primera vez en la historia el promedio del plantel superó los 2,00 metros: exactamente 2,01.

APORTE COLECTIVO Siempre fue un ferviente luchador para pelear por la jerarquización de su profesión. Así integró la primera Comisión Directiva de ATEBA, Asociación de Técnicos en Básquetbol Argentino, fundada el 22 de abril de 1973. Con la presidencia de Juan Carlos Sola, estuvo junto a Casimiro González Trilla, Jorge Canavesi, Alberto Trama, Heriberto Schönwies, Alberto Finguer, Ismael Rahman, Jorge Lozano y Augusto Pastore. Con posterioridad siguió ocupando diversos cargos en la entidad. Fue presidente también hasta su fallecimiento de la CODITEP, la Comisión de Directores Técnicos Profesionales.

¿Quién no recuerda las reuniones espontáneas que surgían en la vieja sede de la calle Planes, para hablar de básquetbol, aglutinadas por la presencia convocante de León? VISIONARIO En su edición del 21 de mayo de 1985, con un mes de jugada la Liga Nacional, la revista “El Gráfico” publicó una columna firmada por León Najnudel. Se tituló “Valió la pena luchar tanto”. Destacó: “Para que todo siga su avance, tendremos que emplear una estrategia sin urgencias, poniendo todos los estamentos del básquetbol lo mejor de sí. Y como la Selección Nacional es el reflejo exacto de lo que pasa en el medio, progresivamente también nos daremos cuenta de que iremos recuperando terreno en el ámbito internacional”. La realidad respondió con el subcampeonato del mundo en Indianápolis 2002, la medalla de oro de los Juego Olímpicos en Atenas 2004 y la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos en Beijing 2008.

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