Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

A los 74 años, falleció nuestro compañero José Miguel Grandinetti. El Pepe.

 

Hoy digo buen dia y más fuerte que nunca. En memoria tuya, hago un parate: comento un ratito por vos. Se que me vas a entender y dar el ok, siempre pulgar arriba, 5 barra 5. Se me fue mi compañero Pepe Grandinetti.

Seguramente a un mejor viaje, ese que tanto lo hizo conocer el mundo de punta a punta con su querido básquet. Defendiendo a su Santa Fe de la Vera Cruz y su pueblo argentino. Difícilmente no lo hayan conocido.

Raro que no te hayan contado una anécdota. Verlo caminando por López y Planes con sus bolsillos llenos de papel de lotería (de la quinela como decía él) para anotar algun teléfono, y sino, para llevar los puntos y la progresión de un partido de básquet. Me animo a decir con profundo respeto en su memoria, que para él, el básquet lo ponía casi a la misma altura de su familia. Cumplí varios sueños junto a él y por él.

Ser un poquito de su vida me abrió puertas, lo disfrute dentro y afuera de una cancha. Siendo un nene, prendia la radio para escucharlo esos minutos en cada emisora donde estuvo. Trabajar con él fue disfrutarlo, reirme, enojarme y preparar el próximo encuentro,

y terminar tomando lisos en Punto Q.

¿Me creen si les digo que hacerle un asado en su casa fue hermoso? Bueno, imaginen ese cariño de abuelo que todo nieto desea desde su más infinito amor.

Mientras se me caen un par gotas, quiero que sepan que no fue en vano ir a buscarlo, acompañarlo y sentirme parte de esta maravillosa carrera que él sólo construyó a base de que querer, es poder. Casi nunca un no. Siempre con fe y su jesus, que lo llevará para que le cuente un montón de cosas y hacerlo reir. Cuantas cosas se me vienen a la cabeza. Hablamos de todo, hasta de política, y su incondicional amor a Perón y Evita, pero su reconocimiento también a todo aquel actor que reivindicara la clase social trabajadora.

A Pepe se lo llevan a un viaje maravilloso. Con sus lentes ahumados, su bolsito de club, sus anotaciones y una fuerte luz para cuidar de su familia, nietos y amigos. Y lógicamente, no faltará mención al deporte que amó que fue el básquetbol, a su querida Santa Fe, su incondicional Argentina.

Te voy a extrañar, no sin antes recordar tu frase: "oyentes y demás compañeros, augurio de una noche felíz".

Te quiero Pepe, cuidame desde donde estés.

Tu amigo Turco Vergara